"Ahora estoy convencido de que... hemos seriamente tergiversado a menudo las creencias y las prácticas de la comunidad mormona. De hecho, déjeme decir francamente a la gente SUD aquí esta tarde, hemos pecado contra ustedes. El Dios de las escrituras ha indicado que es una cosa terrible levantar falso testimonio contra nuestros vecinos, y hemos sido culpables de esa clase de transgresión en cosas que hemos dicho sobre ustedes. Le hemos dicho lo que ustedes creen sin primero hacer un esfuerzo sincero de preguntarles lo que creen... de hecho, hemos incluso a veces dicho que ustedes son demonios, tejiendo teorías de conspiración sobre lo que la comunidad SUD está 'realmente' intentando lograr en el mundo." - Filósofo Evangélico Ravi Zacharias. 2004 -

domingo, 12 de septiembre de 2010

COSAS BUENAS QUE VENDRAN

Creo que uno de los aspectos más difíciles de comprender para cualquier persona que comienza a oír hablar acerca del evangelio de Jesucristo es el principio de la Fe y la necesidad de tener esperanza.

A menudo he hablado con gente que opina que la fe es un sentimiento engañoso que los creyentes usamos para justificar nuestras actitudes. No estoy de acuerdo en que la verdadera fe sea engañosa; pero sí defiendo que justifica el comportamiento y la actitud de los creyentes.

Jesucristo no solo fue un ejemplo perfecto de fe por su comportamiento. Además también fue un maestro perfecto en cuanto a enseñar dicho principio y sus fundamentos, tales como la necesidad de la propia fe para creer y practicar las enseñanzas del evangelio, la esperanza de recibir las bendiciones prometidas por cumplir los mandamientos, y la certeza interior de que esta vida es un periodo transitorio en el que cada uno debemos demostrar que estamos dispuestos a esforzarnos, aprender y sacrificarnos por los demás, para poder volver a la presencia de nuestro padre celestial.

Jeffrey R. Holland, Apóstol del Señor Jesucristo, nos ofrece un mensaje de esperanza basado en su experiencia personal. En él, nos invita a no abandonar nunca. A aferrarnos a la esperanza, aún cuando las situaciones que estemos viviendo sean tan duras que nos lleven a pensar que no podremos resistir. Es en esos momentos cuando debemos recordar que el Señor jamás permitirá que pasemos por una sola prueba que no podamos superar.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

http://sofismaslm.blogspot.com/