Bienvenidos al blog Religión en Paz. Les invito a escuchar himnos inspirados interpretados por el Coro del Tabernáculo Mormón, También conocido en los Estados Unidos y resto del mundo como El Coro de América.

El Himno Faith in every footstep (Fe en cada paso), compuesto por
K. Newell Dayley, es un homenaje a los pioneros del exodo mormón hacia las Montañas Rocosas, en busca de una tiera prometida donde pudieran vivir lejos de las persecuciones y crear una sociedad conforme a los dictados de su propia conciencia.

A lo largo de los años, varias oleadas en inmigrantes llegaron desde otros estados y países al territorio de Utah, entonces prácticamente inexplorado. Por el camino, muchos dejaron a sus padres, esposas, esposos e hijos fallecidos por las inclemencias del tiempo, la dureza del viaje y las enfermedades.

Para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días este himno es la expresión de nuestro amor, agradecimiento y admiración hacia aquellos pioneros que establecieron Sión en tierras lejanas, caminando con fe en cada paso.

domingo 6 de septiembre de 2009

UNA NUEVA ESPERANZA


La vida de cualquier persona puede estar llena de momentos profundamente importantes, tanto por la situación que se vive, como por la trascendencia que puedan tener el hecho en sí, las consecuencias y las enseñanzas que se puedan aprender.

Así como todos tendremos momentos felices, experiencias gratificantes y que pervivirán en nuestro recuerdo, también caminaremos por valles de dolor y
sombras, mediante los que probaremos nuestra entereza, nuestra capacidad de sacrificio y la fuerza de nuestra fe.

Está próximo a llegar el 11 de Septiembre. Fecha especial en la que recordamos a los miles de víctimas que murieron o que perdieron seres queridos, en aquél convulso día que cambió el mundo.

El testimonio de Víctor Guzmán nos muestra cómo podemos levantarnos tras una tragedia; de qué modo podemos meditar sobre la importancia de nuestra
vida y de las personas que nos rodean y hacia dónde puede conducirnos un nuevo enfoque sobre nuestra fe en Dios y en Jesucristo.

En memoria del las víctimas del 11-S.


Victims of 9-11. In Memoriam.


domingo 23 de agosto de 2009

MEDITEMOS SOBRE LAS CONSECUENCIAS DE NUESTROS ACTOS


Permítanme sugerirles que dediquen, hoy domingo, tan solo cuatro minutos para meditar acerca de las consecuencias de nuestras acciones.

Cuantas veces podríamos aprender de los resultados de nuestros hechos. En cuantas ocasiones podríamos meditar sobre lo bueno o lo malo que acarrean las consecuencias de aquello que decidimos hacer, bien sea para ayudar a alguien, para ofender, o para no hacer nada cuando está en nuestra mano aliviar los problemas de otros.

Hace años oí esta historia en palabras de Gordon B. Hinckley. Tiempo después, encontré y guardé el extracto de vídeo de aquella Conferencia General. Ahora, gracias al esfuerzo de quien se tomó el trabajo de subtitular este vídeo, puedo ofrecerles este breve relato que nos habla de decisiones correctas y sus consecuencias.

Que Dios nos bendiga a todos, y nos ayude a comportarnos como Él espera que lo hagamos.



domingo 14 de junio de 2009

SEAMOS HOMBRES


Todo hombre debería tratar a su esposa como la persona más importante en su vida. Ser hombre significa mucho más de lo que establecen los cánones egoístas de este mundo en el que vivimos.

La esposa es la base fundamental en una familia. Su amor, dedicación y sacrificio por los demás es un reflejo divino de sus propias cualidades que todos deberíamos apreciar. La esposa merece todo, precisamente porque siempre está dispuesta a darlo todo. Después del amor y respeto a Dios, debería estar nuestro amor y respeto por nuestras esposas.


Un mensaje del Elder D. Todd Christofferson, del Quórum de los Doce Apóstoles.



martes 2 de junio de 2009

QUIERO QUE SEPAS QUE LO PASAMOS MUY MAL


En estos tiempos tan difíciles que vivimos es necesario un mensaje de esperanza. Un mensaje que nos ayude a recapacitar y a reconocer cuales son las cosas verdaderamente importantes en esta vida. Las cosas que, por muy mal que nos vaya todo, nunca perderemos.


Unas palabras inspiradas del Elder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce Apóstoles.